Monday, August 15, 2011

20 días y 20 años

“En 20 días hemos avanzado más que otros en 20 años”, esta frase expresada por el presidente Piñera en los inicios de su gobierno marcaría la línea de lo que iba a ser su administración. Todo iba a ser rápido, eficiente, revolucionario, parecía como que antes nada se había hecho, o en el mejor de los casos lo realizado por la Concertación estaba todo mal. Este iba a ser un gobierno fundacional, no faltaba la ocasión en que Piñera se comparara con Aylwin. El gobierno de los mejores, de los doctores, de los ejecutivos exitosos del retail, que ahora por fin harían eficiente la administración pública, era la oportunidad para una nueva generación, un gobierno nacional, por sobre los partidos.
Con esta impronta, el gobierno se inaugura con el terremoto del 27/F y a poco andar los 33 mineros de Atacama copan la agenda nacional. Respecto a lo primero el gobierno no tiene un plan y gracias a una buena apuesta comunicacional logra hacer creer a la opinión pública que está trabajando a full con las parkas rojas en terreno. El derrumbe de la mina San José fué una oportunidad comunicacionalmente muy bien ocupada, ahí estuvo el presidente dos días sacando uno a uno a los mineros, hablándole al mundo en inglés, éste era su gran triunfo. Pocos fuimos los que señalamos que este había sido un exceso comunicacional y que el rescate de los mineros no fue por la acción de un oportunista Golborne, sino que fué la expresión del rescate del Estado representada por el equipo de Codelco que lideró Andrés Sougarret.
Esta victoria comunicacional del presidente paseando el “papelito” de los 33 por toda Europa, fué su mejor momento, pero, asimismo el inicio de su propia decadencia. La derecha creyó que todo se iba a presentar así, que la nueva forma de gobernar resistía las improvisaciones y con una buena puesta en escena comunicacional se podía construir el “mejor gobierno de la historia de Chile”.
No obstante, a las improvisaciones se le comienzan a sumar los escándalos, como los de la ex intendenta van Rysselberghe, el caso Kodama que hace caer a la ministra de vivienda, entre los muchos más que iban a venir. Luego la incomodidad ciudadana expresada socialmente en las calles por los temas medioambientales y educacionales. De ahí, la realidad de la política se le aparece al gobierno y desde ahí, el que iba a ser el gobierno fundacional y revolucionario, comienza a caer y decaer.
Hasta hoy este ha sido un gobierno sin agenda, de improvisación, no se observan los proyectos estructurales que dejará como legado esta administración, un presidente más bien ausente, reactivo a los temas, con mucho viaje al extranjero pero sin liderazgo internacional.
Me da la impresión que vamos a seguir sin agenda, los ministros presidenciables se van a mandar solos, mucha parafernalia y fuegos artificiales para la galería y conflictos entre ministerio.
Siendo realistas, queda un año y medio de gobierno. ¿Podrá éste en el tiempo que resta y en un contexto de descoordinación política interna, lograr concretar algún proyecto que pueda quedar para las futuras generaciones?, o tendremos que conformarnos con que los hechos finalmente superen los grandes sueños del presidente, que sólo quedarán en sus deseos y discursos, como el de los 20 primeros días.
Andrés Jouannet

http://prontus.ivn.cl/cambio21/site/artic/20110803/pags/20110803202715.html

http://www.eldinamo.cl/blog/20-dias-y-20-anos/

El desgobierno

Nos prometieron que este iba a ser el mejor gobierno de la historia de Chile, día a día aparecía la ex vocera y actual senadora desinada von Baer anunciando revolucionarios programas y proyectos que sólo estaban en las cabeza del gobierno. Se embriagaron con los mineros y el aprovechamiento mediático, pero finalmente la luna de miel terminó y comenzó la hora de la política, aquella para la que están preparados los estadistas, los líderes, los que conducen procesos y transformaciones estructurales en la sociedad. En esta hora presente, donde la política se apareció como una catedral de la realidad social, la derecha ha demostrado su incapacidad para gobernar, para conducir y para mostrarle al país un proyecto de sociedad que trascienda la coyuntura. La derecha ha demostrado en este año y medio su ausente o escasa vocación social, pretendía creer que gobernar, eran discursos, con un presidente reactivo, más reconocido por sus chascarros, que por cuidar la dignidad del cargo, ésa que fue dilapidando día a día gracias a la exclusiva exacerbación del liderazgo mediático.
La derecha en el poder, sin vocación social, no tiene problema en reprimir el legítimo derecho a disentir, porque carece de esa vinculación orgánica con los movimientos sociales, su única relación con los sectores más postergados, está dada por el clientelismo con que manejan sus campañas electorales o por asistencialismo con que administran sus feudos de poder.
La derecha ha demostrado su incapacidad para gobernar, ha creado un caos social, un desgobierno. En todo este tiempo no hemos conocido las vigas maestras que sustenten el modelo de la “nueva forma de gobernar”, mucho cosismo, mucha declaración, puestas en escenas rimbombantes, improvisaciones, conflictos de interés, the chilean way, promesas incumplibles, letra chica; en definitiva esta forma de hacer política, es lo más parecido a lo que conocemos como populismo; promesas sin sustentos, que generan expectativas y que al ser incumplibles provocan el enojo, pérdida de confianza en las autoridades y desafección hacia los que gobiernan.
El 26% de aprobación y 53% de rechazo que marcó la última encuesta CEP, no es responsabilidad de la oposición, ni de los jóvenes que hoy se manifiestan por más justicia social, es absoluta responsabilidad del gobierno de derecha y de quien encabeza éste, el presidente Piñera. La culpa no es del empedrado, sino de quien no sabe de gobernanza.
Hoy, con un gobierno con tanto desacierto, sin conducción y un presidente sobrepasado por las circunstancias y sin respuesta ante la historia, me pregunto, ¿si la derecha en Chile tiene la capacidad de gobernar?, difícil responder, tal vez parece que la derecha sólo puede gobernar en Dictadura.


Andrés Jouannet


http://prontus.ivn.cl/cambio21/site/artic/20110805/pags/20110805170711.html

http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/08/06/el-desgobierno/

Thursday, July 21, 2011

Un presidente atrapado por la partidocracia

La derecha, durante los 20 años que gobernó la Concertación, estuvo majaderamente descalificando la influencia de los partidos en las decisiones que tomaban los gobiernos. Denostaban la política y todo de lo que de ella nacía, los de la Concertación eran los “políticos” y por tanto, todo lo negativo que le ocurría al país era culpa de éstos. Se llegó incluso al nivel que unos de sus líderes, Joaquín Lavín se definiera durante varios años con esta frase: “yo no soy político”.
Hoy, luego de casi un año y medio en el poder, no se recuerda gobierno que esté tan coaptado por los partidos políticos, lo cual no es malo en una democracia representativa, pero cuando se estuvo 20 años con la cantinela en contra de la intromisión de los partidos en el gobierno, resulta contradictorio e incoherente.
Lo que hoy tenemos en Chile es una partidocracia, con un Presidente con imagen de ejecutivo, de todo terreno, pero a la hora de tomar decisiones no hace nada sin consultar a los partidos. El Presidente Piñera está atrapado por los partidos y esto se debe al fracaso del diseño original de su gobierno, que comenzó por sobre éstos y sin considerarlos. Luego de la borrachera y espejismo de los mineros, cuando la realidad de la inexperiencia e ineficiencia a la hora de gobernar le pasa la cuenta, con la agravante que política y comunicacionalmente el gobierno no atinaba a nada, vira contra todo su histórico sermón hacia los partidos. Los primeros en arribar Allamand y Mathei, dos viejos amigos-enemigos del Presidente. Se pensó que era suficiente para fortalecer a un gobierno carente de liderazgo en un contexto de agenda ciudadana, pero no fue así, al poco andar, las falencias anteriores siguieron mostrando al rey desnudo, falto de conducción e de ideas políticas y con un empecinamiento de culpar a la oposición por su falta en el manejo de la agenda pública.
¿Qué ocurrió con el modelo del Presidente raptado por la partidocracia de derecha?
1 La UDI blinda a Lavín y le saca el problema de educación. Lo cierto que al ex candidato presidencial le quedó grande el Ministerio de Educación, solo en su mente está la revolución en Educación que dijo que estaba haciendo. Ésta fue parecida a la “Revolución Silenciosa” que pregonó se había desarrollado durante la Dictadura de Pinochet. Lo anterior, llama a la reflexión; ¿cómo alguien que pretendía y pretende ser Presidente de Chile huye de los problemas a la primera de cambio?
2 Al blindar la UDI a Lavín, canjea la permanencia como Ministro de Interior del secretario personal del Presidente. Ministerio donde el gobierno ha mostrado más flancos, dado los problemas en la conducción política y el fracaso en seguridad ciudadana.
3 Se blinda a Golborne, como una especie de comodín de la simpatía, dado que si ningún clase política de la derecha puede competirle a Bachelet, el ex Ministro de Minería sí podría amagar el éxito de la ex presidenta, por lo que se le da un Ministerio aparentemente sin conflictos; a cortar cintas, pero ojo, en política los conflictos pueden venir en cualquier momento y de cualquier parte.
4 Al asumir Longueira, nuevamente la UDI impone sus términos. El más enconado de los enemigos de Presidente y uno de los mayores críticos del actual mandatario y su administración, al gabinete. Si alguien cree que esta fue una decisión del Presidente, cabe preguntarse por qué no lo nombró en el primer cambio de gabinete y por qué lo designa en un Ministerio donde el anterior ministro tenía una buena evaluación. Es tan contradictorio, que los más críticos al Gobierno -Allamand en su momento y ahora Longuiera- entren al ejecutivo, que parece que la señal fuera: sigue criticando, te aguarda un ministerio.
5 Chadwick a la vocería, el primo del presidente será el Ministro del Interior en las sombras, por su cercanía con el Presidente, por la experiencia y tonelaje político que no tiene Hinzpeter, por que la UDI estará más tranquila y sobre todo por su buena relación con la Concertación.
6 Ahora sí, partió la carrera presidencial, todos los pingos en sus puestos; Allamand, Mathei y Golborne con algo de ventaja, Longueira entra al ruedo y Hinzpeter que se olvide de sus pretensiones, él sabe que sigue ahí por su amistad y lealtad al Presidente, pero que dada su desastrosa conducción política, su amigo el Presidente tuvo que recurrir a los generales y samuráis de la derecha para suplir su falta de manejo en la arena política.
7 ¿Qué pasó con el gobierno de la excelencia? La nueva forma de gobernar fracasó, se volvió a la misma y antigua forma de gobernar; con los políticos, como lo hacía la Concertación, modelo tan denostado por los mismos que hoy recurren al parlamento para que salve al gobierno.
8 El presidente ha señalado que ahora comenzó el segundo tiempo, lo cierto es que el primer tiempo se asemeja mucho al jugado por la roja contra Venezuela, pese a los esfuerzos del equipo de todos, se perdió. Cuidado si se buscan estos modelos futboleros para entender la política.
9 Es una pésima señal desvestir a un santo para vestir a otro, debilitar el Senado para fortalecer el gobierno es la muestra más clara de la ineficiencia y debilidad del ejecutivo en lograr conducir políticamente al país. Si se sigue en esta línea, sincerémonos y vayamos directamente a un sistema parlamentario, creo que sería más honesto y eficiente para conducir al país.
En definitiva, este cambio de gabinete sigue mostrando un Presidente desnudo, maniatado por los partidos, sin ya capacidad de maniobra para mostrar una nueva forma de gobernar, porque hasta hoy, éste ha sido el gobierno de las declaraciones, que se marca solo y al final debe reconocer su fracaso cuando finalmente se impone por sobre éste la partidocracia.

Andrés Jouannet Valderrama


http://www.eldinamo.cl/blog/un-presidente-atrapado-por-la-partidocracia

http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/07/24/un-presidente-atrapado-por-la-partidocracia/

Sunday, July 10, 2011

Liberalismo y socialismo al banquillo

La gente en la calle, ya sea Madrid, Atenas o Santiago, hay una sensación en el ambiente de malestar ciudadano que se expresa en una desafección y desprecio al poder político y económico.
En Chile durante las últimas semanas, las manifestaciones sociales expresadas por movilizaciones en las calles, han representado un número de manifestantes no visto desde el retorno a la democracia en 1990. Más de 120 mil personas en Santiago en un solo miting, manifestándose hace unos días, son cifras que ni países con mayor número de habitantes puede llegar así como así. Sólo por poner un ejemplo el movimiento 15 M o el de los indignados reunió el domingo 19 de junio en toda España una cifra similar (Madrid, Barcelona, Valencia, etc.).
Hace algunos días un alumno, de ciencia política me preguntaba, si esta efervescencia social tiene alguna relación entre sí, vale decir ¿es una constante en las democracias consolidadas y en las emergentes esta especie de explosión social que pide reformas políticas, sociales y económicas?
La respuesta no es simple, ni única. Vamos por parte, lo que pasa en Europa, se debe a un descontento frente al sistema político y económico que cruza esta región, vale decir hay una decepción hacia la democracia representativa y el Estado de Bienestar. Sistemas que hasta hace poco contaban con buena salud, sin embargo en la actualidad están en entre dicho. Si se hurga más fino, se podrá notar, que son los sistemas de partidos tradicionales y su bipartidismo los que entran en cuestión. O sea, la izquierda y la derecha europea, que han gobernado Europa Occidental sin contrapeso desde la década del ‘1950 del siglo pasado, están en el banquillo de los acusados. La estabilidad política y económica que durante más de medio siglo, exhibió Europa ya parece un buen recuerdo. Se cuestiona incluso, la Unión Europea y el Euro. Esta protesta, dice relación fundamentalmente con una demanda económica, por lo que no es casualidad, que la expresión más importante de los indignados se dé en España y también en Grecia (agakaktismenoi), en ambos países y sobre todo en el segundo están pasando por una de las más importantes crisis económicas que han tenido estas naciones los últimos años. Lo anterior, repercute a su vez en la variable política, dado que al no poder el Estado de bienestar resolver por sí mismo esta crisis económica, se cuestiona a la democracia representativa y sus instituciones; fundamentalmente el parlamento y quien representa este sistema, vale decir a la elite y clase política, en definitiva se cuestiona a los que detentan el poder político y económico, que han llevado, según los manifestantes del 15 M, a esta trágica situación a Europa.
Algunos intelectuales europeos, tienen sus esperanzas puestas en este movimiento, una especie de revolución de los representados, de los mandantes. Algo ya había adelantado Guy Hermet en “El invierno de la democracia” y Colin Crouch en “Pos democracia”, pero tengo la impresión, que esta revuelta no tendrá ni por más el alcance de mayo del ‘1968, como algunos ya se adelantan a comparar, creo que será algo así, como lo fueron los movimientos antiglobalización de fines de siglo XX y principios del XXI. No obstante lo anterior, se le desea vida a este tipo de expresiones sociales, son ellos los imprescindibles –en palabras de Bertolt Brecht- para que la democracia representativa y procedimental se consolide, se profundice y alcance una alta dimensión, incluso más, para que la democracia evolucione a un sistema con mayor fidelidad en la representación y en la participación.
Respecto del movimiento de Chile y su comparación, fundamentalmente con el español, hay ciertos elementos que nos permiten a lo menos comparar. El actual movimiento chileno, no es ideológico en lo que conocemos dentro de la dimensión izquierda y derecha, pero sí lo es desde la perspectiva del cuestionamiento las bases del modelo económico y acto seguido cuestiona el sistema político y la representatividad de los partidos tradicionales; con esto entra a discutir el presidencialismo como sistema de gobierno y la toma de decisiones del poder político.
Ambos movimientos, son distintos por contextos, por demandas, por culturas políticas y por que socioeconómicamente ambos países presentan importantes diferencias, sin embargo en ambos casos, las nuevas formas de comunicarse por medio de la redes sociales han jugado un papel primordial a la hora de la convocatoria, superando la barrera económica que significa acceder a los medios tradicionales de comunicación. Facebook, ha sido la herramienta fundamental para convocar a los mitin y marchas, lo que otrora era tarea de los partidos políticos en cuanto convocar a manifestarse para canalizar las demandas ciudadanas, hoy estos movimientos des-institucionalizados por medios de los millones de seguidores de la red, presionan con mayor eficacia por reformas que los partidos tradicionales no llevaron adelante.
Los movimientos sociales en ambos casos, lo que están haciendo es criticar las bases del liberalismo y también del socialismo, léase social democracia (el marxismo fue derrotado por el capitalismo chino), porque ambos sistemas ideológicos, no es que requieran de un aggiornamiento; no, es más profundo, dice relación con la era del consenso, es todo tan parecido, lo que Norberto Bobbio, llamaba socialismo liberal, que ya no sólo no se diferencian, sino que no tienen respuestas para una época cuya mejor expresión es la diversidad global.
Madrid, Santiago, Atenas, mañana puede ser Berlín, La Paz, Quito, Nueva York… En las calles hay un malestar que apunta a las bases de lo que hoy conocemos como democracia representativa y economía de mercado, las que a lo menos están en entre dicho.



Andrés Jouannet V.

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¿Está la DC en una coalición equivocada?

Hace unas semanas atrás los jefes de bancada de diputados de la UDI José Antonio Kast y de RN Cristián Monckeberg, así como el Ministro del Interior Rodrigo Hinzpeter, han señalado tener afinidad valórica, bases comunes, principios e ideas que identificaría a la DC con partidos de la Alianza de centro derecha y que, los democristianos estarían en una coalición equivocada.
La verdad es que desde mediados de la década de ‘1990 la derecha chilena, intenta cada cierto tiempo seducir vanamente a la DC, para que se incorpore como partido a una coalición de centro derecha, señalando que ese sería el espacio natural que debieran ocupar los democristianos, dado a que, otros partidos hermanos pertenecen a la centro derecha, al argumento anterior se agrega su proximidad ideológica, puesto que ambos partidos de derecha se sentirían herederos del humanismo cristiano, línea ideológica que desde sus fundación adscribe la DC chilena.
El humanismo cristiano es una corriente ideológica basado en la doctrina social de la iglesia y en una serie de pensadores que durante la primera parte del siglo XX desarrollan esta línea ideológica para confrontarla con el socialismo-marxista y el liberalismo-capitalismo, a su vez esta tiene corrientes internas, relacionadas al socialismo comunitario y al comunitarismo.
Lo anterior es importante, dado a que el humanismo cristiano nace para confrontar la sociedad individualista propiciada por el capitalismo de derecha y colectivista propiciada por el socialismo histórico de izquierda. Por lo que el humanismo cristiano surge como una tercera vía, propiciando la democracia representativa y la economía social de mercado. Los socialdemócratas luego del Congreso de Bad Godesberg renuncian al marxismo.
Si bien la DC, hija del Partido Falange Nacional tiene sus orígenes en las juventudes conservadoras, a poco andar este movimiento se escinde del tronco conservador, por sus diferencias ideológicas, fundamentalmente, respecto de su diferencia sobre el capital y el trabajo. Desde ahí nunca ha habido proximidad de ideas y programas, como así mismo sus orígenes e historias son muy distintos. Renovación Nacional es heredera del antiguo Partido Nacional y respaldó el régimen militar y la Unión Demócrata Independiente es en su mayoría heredera de la clase política nacida en torno a la dictadura de Pinochet. Sus diferencias sobre el rol del capital y trabajo, siguen aun presente y la relación que hubo por parte de los partidos de derecha a la dictadura de Pinochet es un factor aun determinante en las relaciones de estos partidos.
La UDI y RN, se dicen humanistas cristianos, al igual que la DC, pero si se lee atentamente los fundamentos e historia de los partidos de derecha, se verá lo lejanos que están estos del manifiesto ideológico humanista cristiano, sólo por señalar un aspecto, el humanismo cristiano rechaza siempre cualquier dictadura, sea esta de derecha o de izquierda, cosa que no fue así en los movimientos de derecha en Chile.
Por otra parte, los partidos de derecha tienen sus orígenes en el conservadurismo y en el liberalismo.
Respecto de otros partidos DC en el mundo, la verdad que el ejemplo que siempre se cita es la CDU alemana. Innegable, la DC alemana está en la centro derecha (a la europea), dado a que en un contexto político-histórico de bipartidismo entre socialdemócratas (SPD) y democristianos, donde los SPD están a la izquierda, es natural que la CDU esté a la derecha, no obstante la CDU alemana es el partido de la economía social de mercado, que en América Latina ha identificado a la centro izquierda.
La DC chilena desde sus orígenes se vinculó más con la izquierda que con la derecha, a través de las organizaciones sociales de base, donde históricamente la DC tenía mucha presencia; sindicatos, colegios profesionales, federaciones de estudiantes, organizaciones campesinas, entre otras. La Concertación era, a lo menos hasta hace un tiempo, expresión de esto, dado que la mayoría social de la centro izquierda e izquierda desde 1988 se transformó en una mayoría política.
Además hay temas coyunturales que alejan a estos partidos, vinculados con el respeto a la persona humana y el bien común, como por ejemplo, un sistema electoral proporcional, con voto chileno en el extranjero, financiamiento de los partidos políticos, para terminar la relación dinero política y una serie de temas, para lo cual hay que remitirse al Congreso Ideológico celebrado por la DC el 2007 y se verán enormes diferencias ideológicas con la derecha chilena.

Andrés Jouannet V.
Dr. en Ciencia Política Universidad de Heidelberg
Profesor
Universidad Católica de Temuco



http://www.elmostrador.cl/opinion/2011/07/10/%c2%bfla-dc-en-una-coalicion-equivocada/

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Wednesday, November 17, 2010

Reformas políticas: Democracia de alta intensidad

En Chile vivimos en democracia, qué duda cabe, este régimen se ha ido consolidando desde su advenimiento el año 1990, sin embargo el sistema de libertades públicas y derechos civiles en nuestro país es procedimental y de alcance medio, vale decir gozamos de un sistema político que en la realidad reduce la democracia a una participación limitada desde la toma de decisiones de los votantes, o sea los ciudadanos pueden votar en un sistema de competencia limitado, desigual y desleal.
El politólogo francés Guy Hermet y el sociólogo británico Colin Crouch, han conceptualizado este fenómeno como la era posdemocrática o el fin de la democracia como se concibió originalmente, definida actualmente por un espectáculo mediático controlado por élites que a la hora de competir electoralmente siempre cuentan con una ventaja por sobre sus oponentes, lo que finalmente deteriora la democracia como sistema político igualitario y competitivo.
El caso chileno, representa esta tesis; un sistema electoral binominal que no es proporcional, por lo que desincentiva la participación, dado que de antemano se sabe que será electo uno de los candidatos de los dos bloques (salvo contadas excepciones); por otra parte la competencia es desigual, los partidos no son financiados por el Estado y –a pesar de la actual ley electoral- en la realidad no hay límite al gasto en campaña, por lo que quien posee más recursos tendrá las mayores posibilidades de ganar la elección, ya sea de diputados o senadores, con lo que el periodo electoral se convierte en una farsa que transforma a los electores en clientes, donde estos son informados, coaptados por el que tiene más avisos en los medios de comunicación de masas, y recursos ilimitados para el merchandising -incluso hay candidatas que han tenido circos de gran factura en apoyo de sus candidaturas-. Así no se puede, la contienda electoral, se convierte en el mercado de los votos, donde no ganan las ideas, gana el marketing, el pueblo ya no es el soberano es sólo un espectador. Lo anterior concluye en una democracia de alcance medio, la que es urgente mejorar.
La discusión sobre el voto voluntario u obligatorio, debe considerar los aspectos anteriores, dado que la baja participación electoral no está condicionada solo a la voluntariedad u obligatoriedad del voto, es mucho más profundo, se debe a la calidad de la democracia, cuando esta no es competitiva e igualitaria afecta a la participación. No es lo mismo el voto voluntario con una ley de partidos sin financiamiento estatal que una que financie a estas instituciones, vale decir hay candidatos que corren con las mejores zapatillas y otros a pie descalzo. Todas las democracias europeas de alta intensidad, financian a los partidos políticos proporcionalmente a la votación que hayan obtenido el periodo electoral anterior, por lo que dan igualdad de condiciones a la hora de competir electoralmente y en ese contexto los electores tienen la posibilidad de elegir a candidatos que compiten con recursos similares, la diferencia la hacen las ideas y la calidad del candidato.
Ciertamente, nuestra democracia requiere urgente una serie reformas como, la regionalización con presidentes regionales electos democráticamente y con parlamento regional, cambio al sistema de gobierno pasando del presidencialismo a semipresidencialismo con un primer ministro que dependa de una sola cámara, un nuevo sistema electoral proporcional, un servicio electoral moderno y contralor, el voto de los chilenos en el extranjero sin condiciones y fundamentalmente igualdad electoral que significa financiamiento a los partidos políticos y control del gasto electoral, porque así como están las cosas vamos derecho a una plutocracia, donde la “legitimidad” del sistema ya no se basa en el “pueblo soberano”, sino en la demagogia y en el marketing electoral, que es proporcional a los recursos que posee el candidato.
En este contexto con obligatoriedad o voluntariedad del voto, no está garantizada una mayor participación que legitime nuestra democracia.


Andrés Jouannet V.
Académico Universidad Católica de Temuco

El patrón y el empleado. La ética empresarial en cuestión

La historia señala que a fines del siglo XIX y principios del XX, a los mineros asalariados del norte de Chile se les pagaba con fichas, que estos cambiaban por enceres y víveres en las pulperías instaladas en los campamentos mineros. Estas pulperías eran de propiedad de los dueños de las minas, por lo que el sueldo de los mineros retornaba al patrón por medio de las fichas en sus pulperías. Esta práctica, que dejó de ejecutarse hacia el final de la segunda mitad del siglo pasado, daba cuenta del espíritu del empresariado de la época, que no contentos con pagar salarios miserables, lo hacían de tal forma, que finalmente la remuneración se traducía a entregar alimentos y algo de ropa.
Casi un siglo después, al parecer entorno a la minería siguen existiendo empresarios mineros que si bien ya no pagan con fichas, buscan ahorrarse importantes sumas de dinero, dejando de cumplir con las mínimas medidas de seguridad tanto de las minas como de sus trabajadores. La tragedia de la Mina San José, nos recuerda lo peor de los empresarios mineros, pone nuevamente en discusión una cuestión más profunda que atañe a todos los empresarios de nuestra patria; la ética empresarial.
La ética empresarial, supera a la responsabilidad empresarial, dado que ésta última tiene que ver con la vocación social y el aporte a la comunidad que hace el empresario. La primera, la ética empresarial, dice relación con la capacidad del empresario de colocarse en el lugar de los trabajadores, de los consumidores, de los usuarios, en fin es como el empresario es capaz de visualizar a las personas no como capital de trabajo, ni medio de producción, sino como un socio del desarrollo de la empresa.
Cuando el año 2008 tres cadenas farmacéuticas fueron sorprendidas en una colusión de precios, hubo indignación inicial y después de eso no pasó mucho, pese a que esto afectó fundamentalmente a las personas más vulnerables, la ética empresarial fue puesta en entre dicho y no ocurrió nada. El 27 de febrero de este año, el segundo terremoto más grande de la historia de Chile azotó la zona centro sur del país, la mayoría de las construcciones resistieron los embates de la naturaleza, sin embargo quedó comprobado en Concepción, Temuco, Talca, Ñuñoa, Maipú, entre otras, que existieron empresarios de la construcción inescrupulosos que por ahorrar en material, utilizaron productos de baja calidad o que no se condecían con las exigencias mínimas de construcción, lo que produjo que miles de compatriotas perdieran su hogar, pero peor aún, varios de de ellos perdieron su vida atrapados entre los fierros de mala calidad. Nuevamente la ética empresarial quedó expuesta y hasta el momento nadie asume la responsabilidad de esta tragedia.
En estos momentos que se hacen enormes esfuerzos por sacar a los 33 mineros del fondo de la mina San José, se ha querido en un primer momento culpar al sector público por su incapacidad de fiscalizar a estos inescrupulosos empresarios, tal vez eso sea así, pero en este drama los primeros responsables son los empresarios, quienes sin necesidad de fiscalización debían tener las condiciones mínimas de seguridad que ellos mismos deben auto imponerse, porque lo que está en juego todos los días en la minería es la cuestión más preciada en la cadena productiva, las vidas de las personas, esto claramente no fue prioridad para los patrones de esta mina.
Existe un sentimiento de esperanza nacional de tener a nuestros mineros de vuelta en sus casas, con sus familias, sin embargo, más allá del desenlace de esta trágica y angustiosa espera, creo que al final en este país, por nuestra frágil memoria nacional, no va a pasar nada. La ética del patrón, como lo señala la historia, terminará pagando con fichas para que los mineros agradecidos terminen comprando en sus pulperías.


Andrés Jouannet
Prof. Universidad Católica de Temuco

Tuesday, March 23, 2010

El nuevo gobierno, la nueva oposición

“Ninguna oposición puede renunciar a su cometido, dejando sin más gobernar al Gobierno”, señala el politólogo Italiano Gianfranco Pasquino en su libro “La Oposición”.
La cultura política chilena, se acostumbró por inercia a que la Concertación Gobernaba y la Alianza era oposición, durante los 20 años que han transcurrido de la nueva democracia chilena. Esto cambió, pero los cambios en política no se dan de inmediato aun cuando institucionalmente éste ya se haya producido. El cambio es un proceso, sobre todo en el caso chileno, donde la Concertación gobernó por tantos años, como también fue en el pasado, cuando la derecha gobernó junto al régimen de Pinochet, a la Concertación le llevó un tiempo asumirse gobierno. En los primeros años de Aylwin, muchos militantes y dirigentes de los partidos de gobierno quedaron pegados en el discurso dictadura-democracia, ese es uno de los motivos porque duró tanto la discusión del fin de la transición: Por su parte, el discurso de la derecha, en los albores de la nueva democracia, era que todos los resultados positivos que obtenía la Concertación eran gracias a la herencia que había dejado el Gobierno Militar. Pasado un tiempo, ambas coaliciones se fueron ubicando en la posición política que les correspondía, ya sea de gobierno u oposición, a estos últimos les costó más el aprendizaje; armar un discurso, consolidar una unidad de partidos. Recordemos que durante el gobierno de Aylwin e incluso durante la primera parte de Frei, la oposición se enredaba en constantes disputas internas, en el que incluso estuvo involucrado el actual Presidente de Chile, el caso de espionaje telefónico, llamado Piñera-Gate, es sólo una de las tantas desavenencias entre los partidos de la entonces oposición. Desde la primera candidatura a Presidente de Joaquín Lavín, la derecha asume lo que Pasquino llama una oposición frontal y organizada.
Por su parte, la Concertación sabe, en otro contexto, lo que es ser oposición. La oposición de la segunda mitad de la década de ‘1980s logró consolidar lo que Aylwin ha llamado “el encuentro y unidad de los contrarios”, además de haber tenido un discurso político único, que era el retorno pacífico a la democracia y un programa de gobierno definido, llamado “proyecto alternativo”. Pero, lo interesante, además resulta de que la Concertación, como oposición fue capaz de poner en positivo conceptos políticos que tienen sesgos negativos; oposición es un concepto que tiene una connotación contraria, de impedimento, de obstáculo, de desconstrucción, en fin negativo. En este mismo sentido, en la confrontación del Plebiscito de octubre de 1988, logró poner el “NO”, como un elemento positivo, de esperanza y de unidad.
En la actualidad, el Gobierno debe rápidamente aprender a gobernar, no con efectismo sino con políticas programáticas e ideológicas que distingan su gobierno de los anteriores de la Concertación. Así, como el sello del Gobierno de Aylwin fue la reconciliación y el crecimiento con equidad, este gobierno que a diferencia del de Aylwin no es fundacional, debe rápidamente encontrar un sello de gobierno ideológico.
Por su parte, la Concertación debe con celeridad aprender a ser oposición, ya no Gobierna el Ejecutivo y tampoco representa la misma coalición política que se fundó en febrero de 1988. La Concertación como la conocimos ya no es aquella Concertación que nació para derrotar la dictadura cuya supervivencia estuvo supeditada a gobernar responsablemente Chile. Desde la Concertación de los padres fundadores, ya ha corrido mucha agua, hoy lo primero es adecuar sus partidos a la nueva realidad político social que vive Chile. Así como alguna vez socialistas, democristianos y socialdemócratas se unieron, en un contexto sociopolítico, para derrotar una dictadura y consolidar la democracia, la unidad de la oposición debe ser por sobre todo ideológica, no solamente para recuperar el poder, es mucho más allá que una sociedad instrumental. Los partidos de centro izquierda deben entender que antes de afianzar la unidad de la oposición, deben modernizarse y responder a los nuevos requerimientos que la sociedad demanda de la oposición y luego develar si existe o no la Concertación como conglomerado de ideas, y de ser así, demostrarle al País que es una oposición de verdad, que aspira nuevamente liderar el País con un nuevo proyecto.

Dr. Phil. Andrés Jouannet
Doctor en Ciencia Política, Director CIECh

Monday, March 15, 2010

La fallida designación de los cargos de confianza de Piñera. Parte 2

Durante la campaña presidencial, el actual Presidente de Chile, fustigó duramente a los funcionarios públicos de confianza que tenía la Concertación en el Gobierno de la ex Presidenta Bachelet, debido a la aparente participación de estos en la campaña del candidato Eduardo Frei; entre los juicios que Piñera señaló, se destaca uno que sacó de sus casillas al entonces Ministro de Interior Pérez Yoma, “deberán levantarse temprano” para buscar trabajo en el mundo privado.
Visto su comentario anterior, sorprende entonces la tardanza en la designación, primero de sus Ministros, subsecretarios, Intendentes, algunos Super Intendentes y hasta ahí no más. Porque resulta que ahora una vez asumido, son escasos los Directores Nacionales y Regionales de Servicios, Gobernadores, Seremis y parte de los 1.300 cargos de confianza que debería haber designado previamente el Presidente Piñera. Algunos le echarán la culpa al Terremoto, como va ser costumbre por el actual Ejecutivo, pero lo cierto es que el Terremoto si bien tiene una significación Nacional, afectó fundamentalmente a 4 regiones.
Hace 4 años atrás, exactamente el 1 de marzo de 2006, la electa Presidenta Bachelet designaba sin tanta pomposidad a sus Intendentes Regionales y Gobernadores y días después estos nombraban a sus Seremis, en ese mismo periodo se designaron todos los cargos directivos que la ley permite. Desde antes del Terremoto del 27 de Febrero, Piñera se desmandaba en declaraciones como las de “de cambio de equipo”, “la nueva forma de gobernar”, “el gobierno de los mejores”, pero objetivamente no ha sido diligente en cuanto a la designación de sus colaboradores, esto preocupa, dado que con la catástrofe que cruza a Chile, deben ser las nuevas autoridades las que lideren la reconstrucción del País, muchas de estas no han sido aun designadas y cuando lo sean, tendrán muy poco tiempo para su inducción, contrario a lo que amerita la situación actual.
El nuevo Presidente sabe que debía nombrar a lo menos 1300 cargos de confianza y esto no ocurrió, más aun la mayoría de los cargos de confianza en los niveles medios están ocupados por los mismos funcionarios a los que el Presidente en su momento criticó con mucha beligerancia. La pregunta que surge entonces, es; ¿sí el Presidente electo será capaz en los próximos días de nombrar a todos sus colaboradores y estas nuevas autoridades, cómo harán para tomar las riendas de un país que está cruzado por una de las catástrofes más grande de su historia?
Preocupa, dado que es muy difícil que autoridades sin inducción del aparato público, sin conocer como funciona el Estado, con Ministros que en su mayoría no tienen la experiencia política suficiente, puedan con prontitud y asertividad liderar la reconstrucción de Chile. En este sentido, es muy importante que los medios de comunicación, con objetividad y rigurosidad, exijan al nuevo gobierno lo que se le ha exigido al actual y se mida al nuevo Presidente con la misma vara con que se ha medido la conducción de Bachelet.
Lo ideal habría sido que los nuevos Ministros, Subsecretario, Intendentes, Gobernadores, Jefes de Servicio, Seremis, Directores Regionales etc., hubieran acompañado a sus pares en los días más complejos de la catástrofe, sobre todo las autoridades de las regiones más afectadas. No ha sido así, y creo que más que ver y criticar como el Gobierno anterior trabaja en superar la crisis, se requería en ese momento, más que declaraciones de llamado a la “unidad nacional”, como lo señaló reiteradamente el nuevo Presidente, eran acciones concretas y de trabajo en conjunto.
La democracia es así, el 11 de marzo asumió el Presidente Piñera con sus escasos “nuevos equipos” de confianza, con poca experiencia en políticas públicas y menos en respuesta a catástrofes como la que le toca vivir a hoy Chile. Los gobiernos de la Concertación, pasaron pruebas de sequias, terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas entre otras catástrofes, eran equipos conformados en el tiempo, lamentablemente a partir de ahora se abren muchas dudas. Todavía no conocemos los todos nuevos equipos de Piñera, tal vez es parte del estilo de la nueva forma de gobernar, confirmar en sus puestos a los mismos “ineficientes” funcionarios del Gobierno de la Concertación.

Temuco, otoño de 2010

Tuesday, March 02, 2010

La designación de los nuevos Intendentes, una respuesta tardía

Hace 4 años atrás, exactamente el 1 de marzo de 2006, la electa Presidenta Bachelet designaba sin bombos a sus Intendentes Regionales, hoy el Presidente electo Sebastián Piñera no ha sido capaz de designar a las autoridades regionales, más aun con el Terremoto que azotó a Chile en la madrugada del sábado 27 de febrero y la catástrofe que cruza a nuestro país, hemos escuchado las frases de siempre, adornadas con muchos sinónimos y señalar reiteradamente, de que están trabajando con el Gabinete del futuro Gobierno en las respuestas que el País requiere. Lo cierto, es que no se ha visto nada, la prueba de esto, es que no ha designado a las autoridades regionales y ahora prometió que nombrará, por el momento, a los Intendentes de las zonas afectadas, cuando esto debería haberlo hecho inmediatamente ocurrido el Terremoto y no haberlo anunciado.
Además de nombrar a los Intendentes, el nuevo Gobierno ya debiera haber designado a los distintos jefes de servicio, seremis, embajadores, etc. Desde antes del Terremoto del 27F, Piñera se desmandaba en declaraciones, pero no ha sido ejecutivo en cuanto a la designación de sus colaboradores, esto preocupa, dado que con la catástrofe que cruza a Chile, deben ser las nuevas autoridades las que lideren la reconstrucción del País, éstas no están y cuando sean designadas no podrán ser inducidas como amerita la situación actual.
El nuevo Presidente sabe que debe nombrar a lo menos 1300 cargos de confianza y esto no ha ocurrido. La pregunta que surge es; ¿sí el Presidente electo será capaz en los próximos días de nombrar a todos sus colaboradores y estas nuevas autoridades, cómo harán para tomar las riendas de un país que está cruzado por la catástrofe más grande de su historia?
Preocupa dado que es muy difícil que autoridades sin inducción del aparato público, sin conocer como funciona el Estado, con Ministros que en su mayoría no tienen la experiencia política suficiente, puedan con prontitud y asertividad liderar la reconstrucción de Chile. En este sentido, es muy importante que los medios de comunicación, con objetividad y rigurosidad, exijan al nuevo gobierno lo que se le ha exigido al actual y se mida al nuevo Presidente con la misma vara con que se ha medido a la conducción de Bachelet.
Lo ideal habría sido que los nuevos Ministros, Subsecretario, Intendentes, Jefes de Servicio, Seremis, Directores Regionales etc., hubieran acompañado a sus pares estos días, sobre todo las autoridades de las regiones más afectadas. No ha sido así, y creo que más que ver como el Gobierno que termina trabaja en superar la crisis, en este momento más que declaraciones de llamado a “la unidad nacional” como ha señalado reiteradamente el nuevo Presidente, lo que se requería eran acciones concretas y de trabajo en conjunto.
Tal vez, se señale que se confirmará a muchas autoridades como signo de “unidad nacional”, pero la obligación del Presidente Piñera era ya antes del 27F haber tenido designados a sus colaboradores de confianza, sobre todo a los Intendentes, porque se puede dar que los subalternos y actuales funcionarios de confianza del actual Gobierno, reciban ordenes de aquellos que no tienen ni la experiencia, ni el conocimiento para tomar las decisiones que el país en la hora presente requiere
La democracia es así, el 11 de marzo debe asumir el Presidente Piñera con sus nuevos equipos de confianza, con escaza experiencia en políticas públicas y menos en respuesta a catástrofes como la que le toca vivir a hoy Chile. Los gobiernos de la Concertación, pasaron pruebas de sequias, terremotos, inundaciones, erupciones volcánicas entre otras catástrofes, eran equipos conformados en el tiempo, lamentablemente a unos días de que asuma el nuevo gobierno, todavía no conocemos los nuevos equipos de Piñera, tal vez el parte del estilo de la nueva forma de gobernar.


Andrés Jouannet
Dr. Ciencia Política
Universidad de Heidelberg